El concurso Close-up Photographer of the Year (CUPOTY) es uno de los certámenes internacionales más prestigiosos dedicados a la fotografía macro, micro y de aproximación. Cada edición reúne a algunos de los mejores fotógrafos del mundo, con imágenes que destacan por su calidad técnica, su valor artístico y su interés naturalista. solo hay que ver algunos de las fotografías seleccionadas o ganadoras dentro de las distintas categorías. Es increíble el nivel de talento, echadle un vistazo:

https://www.cupoty.com/winners-7

 

 

Participar en CUPOTY supone competir en un nivel muy alto, ya que en el certamen participan fotógrafos especializados en macrofotografía, naturaleza y microfotografía, muchos de ellos, fotógrafos que admiro con una larga trayectoria en publicaciones, exposiciones y premios internacionales.

En la edición CUPOTY 7 he tenido la enorme satisfacción de entrar en la shortlist en la categoría “Invertebrate Portrait”, una categoría en la que se valora la capacidad de mostrar al sujeto con gran nivel de detalle, precisión en la iluminación y una composición limpia que permita apreciar la estructura y la textura del animal.

La imagen seleccionada es el retrato de una pequeña abeja solitaria posada sobre una flor, una foto que hice en mi propio jardín, porque a veces no hay que irse muy lejos para encontrar una modelo dispuesta a retratarse, realizada con la OM-1, el 90mm Macro y el multiplicador MC-20, con iluminación controlada con el Godox V100, el AK diffuser y luces de apoyo Adaptalux,  un fondo uniforme y acorde para resaltar el volumen del sujeto, el detalle del pelo y la complejidad de los ojos compuestos. Un total de 143 fotos.

Formar parte de la shortlist en un concurso como CUPOTY es siempre una gran motivación para seguir divirtiéndome en el mundo de la macrofotografía, me gusta participar en estos de concursos especializados porque son una forma genial de que otros fotógrafos y expertos en esta disciplina puedan ver y evaluar tu trabajo, pero también porque te obligan a ser más exigente contigo mismo, a cuidar cada detalle y a intentar ir siempre un poco más allá en cada imagen.

Al final, más allá de premios o menciones, lo mejor de todo es seguir disfrutando del proceso, seguir aprendiendo y seguir encontrando belleza en esos pequeños mundos que normalmente pasan desapercibidos. Felicidades a todos los participantes.